Mayores y pequeños, para todos, agua mineral

Hidratarse en esencial en verano

Que todos los miembros de la familia mantengan una correcta hidratación en verano, es fundamental. Desde el más pequeño al más veterano, todos debemos estar vigilantes y saber que en esta época necesitamos reforzar nuestros hábitos y beber más agua.

Imaginemos una jornada en la playa, disfrutando de la brisa, los paseos por la orilla, los juegos en la arena… estos días los niños suelen estar mucho más activos, corriendo y jugando sin parar. Además de por tanta actividad física, el calor hace que la sudoración aumente y el gasto energético que se produce es mayor que cuando las temperaturas son más suaves. Es obvio: con el calor sudamos y perdemos más agua. Los niños también, así que estar pendientes de si están bebiendo lo suficiente, nos hará ganar en tranquilidad. Optar por agua mineral como bebida hidratante resulta una opción muy interesante. El agua mineral Insalus además contiene componentes como calcio, bicarbonatos y sulfatos y es adecuada para la preparación de alimentos infantiles.

Hidratación en personas mayores
Hidratación en personas mayores

Dependiendo de la edad, los niños podrán ser responsables de recordar beber agua cada cierto tiempo, pero en el caso de niños más pequeños habrá que estar pendientes de ofrecérsela cada 15 o 20 minutos. Ellos no pueden pedirla así que debemos ser nosotros quienes estemos pendientes.

Hoy en día existen formatos de botellas de agua mineral para niños que les resultarán cómodas de llevar y también para beber, con tapones especiales que les hacen más sencilla la ingesta de agua.

Los miembros de la familia más mayores también deben vigilar su hidratación en verano, ya que los rigores de esta época les afectan especialmente. Con la edad disminuyen las ganas de beber, con lo que muchas veces hay que hacerlo simplemente por hábito y no por necesidad real. Desde por la mañana es importante ingerir líquido y nada más levantarse beber uno o dos vasos de agua mineral, que ayudarán a recuperar los líquidos perdidos por la noche.

A lo largo del día beber entre seis y ocho vasos de agua sería lo recomendable, dejando aparcadas bebidas azucaradas que además suponen un aporte calórico y en azúcares extra innecesarios. Evitar las comidas copiosas y optar por platos más frescos también ayudarán a llevar una buena hidratación. Por supuesto un complemento estupendo a tener en cuenta es la fruta, que ayudará a mantener esa hidratación constante.

Las personas mayores, los pequeños, pero también los adultos de la familia deben tener presente que con un poco de agua mineral cerca dejaremos a un lado los golpes de calor, las deshidrataciones y otros pequeños percances. Sólo tendremos que preocuparnos de disfrutar.