¿Embarazada? Pásate al agua mineral

El agua mineral es la forma más sana y natural de hidratación. Cada día debemos beber el suficiente agua para mantener una hidratación correcta sobre todo en las épocas en que hace más calor o en las que tengamos más actividad física. Con cero calorías, es ideal para su consumo a lo largo de toda nuestra vida pero esta necesidad de mantener una hidratación correcta se acentúa durante los meses de embarazo.

Las embarazadas suelen tener mayor sensación de sed durante los meses de gestación. Es habitual escuchar que sienten mucha más sed que antes y que necesitan beber con mayor frecuencia, por eso es importante tener a mano una botella de agua mineral y mantener así a raya la deshidratación. Si para aplacar la sed tomas agua mineral en lugar de refrescos, estarás evitando un montón de azúcares y calorías vacías que no aportan nada a tu día a día.

Durante los primeros meses de embarazo es habitual sufrir vómitos o mareos por lo que reponer los líquidos es fundamental, al igual que tomar alimentos que ayuden a mantener una hidratación correcta como pueden ser frutas y verduras que contienen un alto porcentaje de agua en su composición.

No hay que olvidar que las embarazadas pueden enmarcarse dentro de los  grupos de riesgo y que sufrir una deshidratación podría tener consecuencias importantes. Recordar que hay que beber lo suficiente nunca está de más y tener ciertas rutinas o hábitos nos ayudarán a conseguirlo.

El agua mineral, como INSALUS, se caracteriza por ser un producto puro desde su origen, que no es sometido a ningún tratamiento químico y que es recogido directamente del manantial manteniendo todas sus propiedades y minerales. El agua mineral embotellada ofrece todas las garantías de salubridad y gracias a la información reflejada en su etiqueta, sabemos exactamente qué estamos consumiendo y qué composición tiene. Es lo más natural que podemos consumir, por supuesto también durante el embarazo. No lo olvides.